Lección 3

Unidad en Cristo

Guía completa de estudio. Lee lo que pasó en Corinto, entiende por qué, y aplica a tu vida hoy.

Para memorizar

«Les ruego hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que hablen todos una misma cosa y que no haya entre ustedes divisiones».

1 Corintios 1:10

Estudiaste 0 de 7 días

Sábado 11 de julio · Introducción

¿Por qué nos dividimos?

Para memorizar

Versículo clave

«Les ruego hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que hablen todos una misma cosa y que no haya entre ustedes divisiones. Antes, estén perfectamente unidos en una misma mente y un mismo parecer» (1 Cor. 1:10).

Lee para esta semana

Pasajes bíblicos

1 Corintios 1:12-17; Romanos 1:29; 1 Corintios 1:10; 3:1-4; Filipenses 2:5-8; 2 Corintios 11:23-28; Colosenses 1:24

¿De qué habla esta lección?

El problema en Corinto

Quienes observan la vida silvestre saben que algunas criaturas viven en grupos. Los lobos, los delfines e incluso las hormigas permanecen juntas. Los chimpancés son especialmente conocidos por sus estrechos lazos sociales, a veces en grupos de 15 a 150 individuos. Sin embargo, estas relaciones no siempre son armoniosas. A veces los chimpancés luchan entre sí.

Los seres humanos funcionan de manera parecida. No solo tendemos a vivir en grupos, sino que a veces luchamos unos contra otros dentro de esos grupos. Esto también ocurre en nuestras iglesias, cuando se forman facciones (bandos), a menudo en torno a algún líder carismático (alguien que atrae mucha atención).

¿Alguna vez has visto eso en tu iglesia? Si es así, entonces entienden el problema al que se enfrentó Pablo en Corinto hace casi 2,000 años. Esta semana veremos 1 Corintios 1-4, donde el apóstol Pablo aborda el problema de las disputas en la iglesia y cómo superarlas, concretamente, por medio de la unidad en Cristo.

¿Qué significa esto?

Divisiones en la iglesia

Una división no es solo estar en desacuerdo. Es formar grupos que se enfrentan. Imagina que en tu iglesia algunos siguen al pastor A, otros al pastor B, otros al pastor C. Cada grupo piensa que el suyo es el mejor. Eso es división. Y destruye la unidad que Jesús quiso para su iglesia.

Preguntas para reflexionar hoy

1. Grupos en tu mundo

¿Qué grupos o bandos existen en tu iglesia, colegio o comunidad? ¿A cuál perteneces? ¿Por qué?

2. ¿Por qué nos dividimos?

¿Crees que las divisiones son naturales o pueden evitarse? ¿Qué las causa?

Reflexión personal

Antes de leer más, escribe: ¿Reconozco algún «grupo cerrado» en mi iglesia? ¿Siento que pertenezco o que quedo fuera?

Para hoy

Observa: en tu iglesia esta semana, ¿quiénes se sientan juntos? ¿Hay grupos que no se mezclan? No juzgues; solo observa y anota.

Domingo 12 de julio

El problema de los grupos cerrados

Lee este pasaje

1 Corintios 1:12-17

«Quiero decir que cada uno de ustedes dice: Yo soy de Pablo, yo de Apolos, yo de Cefas, yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue Pablo crucificado por ustedes? ¿O fueron bautizados ustedes en el nombre de Pablo? Doy gracias a Dios de que a ninguno de ustedes bauticé, sino a Crispo y a Gayo, para que nadie diga que fuisteis bautizados en mi nombre... Porque Cristo no me envió a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo».

¿Qué estaba pasando?

Las facciones de Corinto

En la iglesia de Corinto había un problema grave. Los cristianos se dividían en grupos según su líder favorito. Algunos decían: «Yo soy de Pablo», otros: «Yo soy de Apolos», otros: «Yo soy de Cefas» (que es otra forma de llamar a Pedro). Incluso había algunos que decían: «Yo soy de Cristo», como si ser completamente fiel a Cristo fuera diferente a los otros grupos.

Esto no era solo preferencia. Era competencia. Cada grupo creía que su líder era mejor. Y esa mentalidad llevaba a pleitos, demandas judiciales entre hermanos (incluso se iban a los tribunales a acusarse unos a otros, vergüenza aparte), y ni siquiera dejaban sus diferencias cuando celebraban juntos la Cena del Señor.

La gravedad del problema

Pablo usa dos palabras muy fuertes para describir esto:

Sjisma (división): Es como un esquizofrénico. El cuerpo se rompe en partes que no pueden funcionar juntas.

Eris (contienda): Significa pleito, pelea, rivalidad. Y aparece en la lista de pecados graves, junto con celos, envidia, robos.

Esto te muestra cuán serio lo veía Pablo. No era una preferencia personal; era un pecado que destruía la iglesia.

La pregunta clave

1 Corintios 1:13

«¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue Pablo crucificado por ustedes?»

¿Qué significa?

La respuesta obvia

Cuando Pablo pregunta «¿Está dividido Cristo?», la respuesta es NO. Cristo es uno. Cuando pregunta «¿Fue Pablo crucificado por ustedes?», también es NO. Pablo no murió por ellos; fue Jesús quien murió. Si Cristo no está dividido, entonces tampoco debería estarlo su iglesia. Cuando nosotros nos dividimos, estamos diciendo, sin palabras, que Jesús sí está dividido. Pero no es así.

Pasajes relacionados

Romanos 1:29; Gálatas 5:20

Busca estas referencias. Verás que la «contienda» aparece junto con pecados graves como envidia, homicidios, odios. Eso muestra cómo Dios ve las divisiones.

Preguntas para reflexionar

1. Loyalidad correcta

¿Cuál es la diferencia entre admirar a un pastor o líder, y formar un grupo cerrado alrededor de él?

2. La respuesta

Si alguien te preguntara: «¿De quién eres?», ¿qué dirías? ¿«Soy de mi pastor» o «Soy de Jesús»?

Reflexión personal

¿Reconozco algún «grupo cerrado» en mi iglesia? ¿Me siento dentro o fuera? ¿A quién sigo realmente?

Para hoy

Identifica un líder a quien admires en tu fe. Agradécele a Dios por sus cualidades. Pero luego recuerda: admiro sus cualidades, pero sigo a Jesús, no a él. ¿Hay diferencia en tu vida?

Lunes 13 de julio

Centrados en Jesús

Lee este pasaje

1 Corintios 1:10

«Estén perfectamente unidos en una misma mente y un mismo parecer».

¿Qué significa «unidos»?

La solución de Pablo

La palabra griega para «unidos» es katartizō. ¿Qué significa? Restaurar a su condición adecuada. Imagina una red de pesca rota (como en Mateo 4:21). Alguien la toma y la repara, la restaura a su estado original, cuando era entera y funcionaba bien.

Eso es lo que Pablo quiere: que las relaciones rotas en la iglesia de Corinto sean restauradas a su condición adecuada. ¿Cuál es esa condición? Estar unidos en Cristo.

Pablo continúa: «Dios nos llamó a la comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor» (1 Cor. 1:9). Antes de cualquier preferencia, antes de cualquier grupo, todos somos llamados a comunión con Jesús. Ese es el centro. Ese es lo que nos une.

La metáfora del cuerpo

1 Corintios 12:27

«Ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes es parte de él».

¿Qué enseña esto?

Diversidad coordinada bajo un jefe

Pablo no quiere que todos seamos iguales (eso se llamaría uniformidad, y sería aburridísimo). Quiere diversidad funcional. Un cuerpo tiene muchas partes: ojos, manos, pies, oídos. Cada parte hace algo diferente.

Un cuerpo con solo ojos no puede caminar. Uno con solo pies no puede ver ni escuchar. La iglesia necesita diversidad: predicadores, músicos, maestros, cuidadores, personas con dones diferentes.

Pero todas esas partes obedecen a un Jefe: la mente. De igual forma, los cristianos somos muchos, con dones diferentes, pero todos obedecemos a una cabeza: Cristo. Por eso la unidad no destruye la diversidad; la coordina.

El Señor es Cristo

¿Ves por qué Pablo repite tanto que Cristo es «nuestro Señor»? Porque quiere que entiendas: si Cristo es tu Señor, entonces los líderes humanos no son tus señores. Son hermanos como tú. Pueden guiarte, enseñarte, inspirarte. Pero no son el centro. Cristo es el centro.

Preguntas para reflexionar

1. Tu función

¿Cuál es tu «función» en el cuerpo de Cristo? ¿Eres de los que enseñan, cantan, sirven, oran, cuidan? ¿Reconoces tu lugar?

2. Necesito a otros

¿Hay personas en tu iglesia con las que no congesias, pero cuyos dones respetas? ¿Reconoces que necesitas su función?

Reflexión personal

¿Realmente creo que Cristo es mi único Señor? ¿O dejo que otros líderes ocupen ese lugar a veces?

Para hoy

Agradece a Dios por alguien en tu iglesia cuya «función» es totalmente distinta a la tuya. Pide perdón si alguna vez lo juzgaste por ser diferente.

Martes 14 de julio

Sabiduría y madurez espiritual

Lee este pasaje

1 Corintios 3:1-4

«Yo no pude dirigirme a ustedes como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, no vianda; porque aún no eran capaces, ni aun ahora lo son, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y divisiones, ¿no sois carnales, y andáis conforme a los deseos humanos? Porque cuando uno dice: Yo soy de Pablo, y otro: Yo de Apolos, ¿no sois carnales?»

¿Qué significa «carnal»?

Gobernados por deseos naturales

La palabra griega es sárkikos, que significa «carnal» o «fleshly» en inglés. No se refiere solo a tener un cuerpo. Se refiere a estar gobernado por los deseos naturales, sin la transformación del Espíritu Santo.

El problema de Corinto no es que piensen diferente doctrinalmente. Es que piensan como el mundo. El mundo compite, elige favoritos, forma bandos porque cada uno cree que su grupo es el mejor. Los corintios trajeron esa lógica a la iglesia.

Niños espirituales vs. Adultos

Pablo usa una imagen: un niño necesita leche. Un adulto necesita alimento sólido.

Un niño espiritual: Cree lo que alguien le dice. Sigue fácilmente a cualquiera que lo fascine. Necesita que todo sea simple. Se divide por preferencias.

Un adulto espiritual: Estudia la Biblia por sí mismo. Puede entender verdades profundas. Piensa por sí mismo. Aunque tiene preferencias, ve más allá de ellas. Se une a otros que no son como él porque reconoce que el Cuerpo necesita diversidad.

Los corintios aún eran niños espiritualmente. Por eso se dividían tan fácilmente según quién fuera su predicador favorito. No tenían la madurez para ver el panorama más grande: que todos servían al mismo Jesús.

La verdadera sabiduría

1 Corintios 2:6-7

«Hablamos sabiduría entre los perfectos; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen; sino que hablamos la sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta».

¿Qué enseña?

Dos tipos de sabiduría

La sabiduría del mundo cambia según las tendencias, lo que la gente piensa hoy. Es como seguir la corriente: todos van a la izquierda, entonces va a la izquierda. Todos van a la derecha, entonces va a la derecha. Pero la sabiduría de Dios es eterna, constante, revelada en la cruz: poder a través de debilidad, gloria a través de humildad, vida a través de muerte. Es lo opuesto a la lógica del mundo.

Preguntas para reflexionar

1. ¿Niño o adulto?

¿En qué áreas de tu fe eres un «niño» (crees porque alguien te lo dijo)? ¿En cuáles eres un «adulto» (investigas por ti mismo)?

2. Desapego de preferencias

¿Hay alguna preferencia (musical, predicador, forma de adorar) que te cause división con otros? ¿Puedes transcenderla?

Reflexión personal

¿Dónde reconozco que aún como «leche espiritual»? ¿Qué necesito estudiar más seriamente por mi cuenta?

Para hoy

Identifica una creencia que tienes sobre tu fe. Pregúntate: ¿La tengo porque investigué personalmente la Biblia, o porque alguien me lo dijo? Si es lo segundo, invierte 20 minutos hoy en investigar. Lee los pasajes, no confíes solo en lo que alguien te contó.

Miércoles 15 de julio

Un servicio como el de Cristo

Lee estos pasajes

Filipenses 2:5-8

«Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, quien, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz».

1 Corintios 4:1-2

«Que los hombres nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel».

¿Qué enseña?

El «pensar de Cristo»

Pablo dice «tengan el pensar de Cristo». ¿Qué significa? Que pienses y actúes como Él. ¿Y cómo actuó Jesús? Fue Dios, tenía todo el poder del universo, pero lo dejó todo. Se hizo siervo. Lavó los pies de sus discípulos. Murió en una cruz. Renunció a derechos.

Eso define el liderazgo cristiano auténtico: No es buscar poder o admiración. Es servir. Es humildad. Es estar dispuesto a perder para que otros ganen.

Siervos, no amos

La palabra griega en 1 Corintios 4:1 es hypēretēs, que literalmente significa «remero de un barco». No es el capitán que da órdenes desde arriba. Es un trabajador que rema junto a otros. Los líderes cristianos son trabajadores, no jefes.

La palabra «administrador» significa que les ha sido confiada la administración de los bienes de otra persona. En este caso, todo lo que tienen pertenece a Cristo. Ellos solo lo custodian.

Contraste: El mundo vs. La cruz

Liderazgo cultural vs. Liderazgo cristiano

En el mundo grecorromano (y en el nuestro también), los líderes buscan gloria pública, admiración, poder, riqueza. Se exhiben. Quieren que todos las miren y las admiren. Pero la iglesia de Corinto traía esa mentalidad. La iglesia de Cristo pide lo opuesto: líderes que sirvan en la sombra, que no busquen admiración, que crezcan a otros en lugar de crecer su propio poder.

Preguntas para reflexionar

1. Diferencia real

¿Ves en tu iglesia líderes que buscan servir en la sombra? ¿O más bien, líderes que buscan visibilidad?

2. Liderazgo propio

¿Tienes alguna responsabilidad (grupo pequeño, equipo, familia)? ¿Lideras buscando admiración o buscando servir?

Reflexión personal

¿Busco admiración en algo? ¿O puedo hacer las cosas bien sin que alguien me lo agradezca?

Para hoy

Haz un acto de servicio sin que nadie lo sepa. Sin fotos, sin contarlo. Solo tú y Dios. Limpia, ayuda, anima. Eso es lo que Jesús enseñó.

Jueves 16 de julio

Un estilo de vida que refleja la cruz

Lee estos pasajes

2 Corintios 11:23-28

«¿Son ministros de Cristo? (Hablo como si estuviera loco) Yo más; en trabajos más abundante, en azotes sin medida, en cárceles más, en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez fui apedreado; tres veces he naufragado; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de salteadores, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez».

1 Corintios 4:9-13

«Porque me parece que Dios nos ha hecho un espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres... hasta ahora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, no tenemos hogar fijo».

¿Qué significa?

El currículo del apóstol

Cuando Pablo necesita demostrar su autoridad como apóstol, ¿qué hace? ¿Cuenta sus logros, sus éxitos, cuántas personas convirtió? No. Cuenta sus sufrimientos.

Azotes, naufragios, hambre, frío, desnudez. Fue encarcelado, perseguido, casi asesinado múltiples veces. Su «currículum» es un registro de dolor. Y aún así lo presenta como prueba de que fue fiel.

Compara eso con cómo los líderes de hoy se venden a sí mismos: «Somos exitosos, ganadores, victoriosos». Pero Pablo dice: «Hemos venido a ser espectáculo para el mundo». El mundo nos ve como fracaso, como desperdicio. Y sabe qué, dice Pablo, ese es exactamente el punto. Eso significa llevar la cruz.

Por qué el sufrimiento importa

Un liderazgo cristiano que no incluye sufrimiento probablemente no es auténtico. Si siempre buscas comodidad, promoción y poder, estás siguiendo la lógica del mundo, no la de la cruz. La cruz pide renuncias. Pide estar dispuesto a sufrir por lo que crees.

Colosenses 1:24

Colosenses 1:24

«Ahora me regocijo en mis padecimientos por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia».

Explicación

¿Qué falta de la cruz?

Esto no significa que la cruz de Jesús sea incompleta. Significa que el sufrimiento de los siervos por la iglesia continúa el ministerio de la cruz. Es vivir la cruz, no solo hablar de ella. Cuando sufres por otros, cuando dejas dinero, tiempo, comodidad por servir a otros, completas lo que la cruz comenzó: la salvación del mundo.

Preguntas para reflexionar

1. Tu sufrimiento

¿Alguna vez sufriste por tu fe? Puede ser pequeño: ser rechazado, burlado, incomprendido. ¿Qué pasó?

2. Disposición

¿Qué estoy dispuesto a perder o sufrir por seguir a Jesús? ¿Tengo un precio límite?

Reflexión personal

¿Mi fe me cuesta algo? ¿O es «gratis» porque simplemente sigo lo que todos hacen en mi iglesia?

Para hoy

Toma una posición pequeña por tu fe esta semana que te cueste socialmente. Puede ser: defender a alguien que burlan, hablar de tu fe sin vergüenza, rechazar algo que sabes está mal aunque todos lo hagan. Tu sufrimiento será pequeño. Pero es entrenamiento.

Viernes 17 de julio · Repaso y aplicación

Reflexión final de la semana

Lo que aprendimos

Resumen de la semana

Las divisiones en la iglesia no son inevitables. Surgen cuando olvidamos que todos tenemos un solo Señor: Jesús. Los corintios habían perdido de vista a Cristo y se enfocaban en los líderes humanos. Eso los dividió.

La madurez espiritual nos libera de seguir ciegamente. Un niño espiritual sigue a cualquiera que lo fascine. Un adulto espiritual estudia por sí mismo y reconoce la verdad aunque venga de alguien que no es su preferencia.

El verdadero liderazgo no busca admiración. Busca servir como Jesús: con humildad, sacrificio y amor. Los líderes cristianos son «remeros», no capitanes. Administradores, no dueños. Dispuestos a sufrir, no a ser cómodos.

La unidad es nuestro mayor testimonio. Cuando la iglesia está unida en Cristo, proclama que Dios existe. Cuando está dividida, proclama que somos solo humanos.

Preguntas para dialogar (si tu maestro las hace)

Pregunta 1

Jesús oró en Juan 17:21: «Para que todos sean uno… para que el mundo crea que tú me enviaste». ¿Por qué nuestra unidad es una prueba de que Dios existe?

Pregunta 2

¿Cómo contrasta la descripción de los apóstoles en 1 Corintios 4:9-13 con lo que el mundo valora como «éxito»?

Pregunta 3

Pablo dice en 1 Corintios 4:16: «Imítenme». ¿Es peligroso pedir que la gente te imite? ¿Cómo debe un líder cristiano pedir imitación?

Desafío de la semana

Acción concreta

Esta semana, haz tres cosas:

1. Une a dos personas que sientas divididas (pueden ser de diferentes grupos en tu iglesia). No necesitas un sermón; solo trae a ambas a un espacio y deja que pasen tiempo juntas.

2. Sirve en silencio sin esperar reconocimiento. Una cosa pequeña que nadie sepa que fuiste tú.

3. Habla de Jesús, no de tu iglesia o líder favorito. Si saliera en conversación tu iglesia, aprenderían que TIENES una iglesia. Si saliera Jesús, entenderían quién eres realmente.

Tu reflexión final

De todo lo que estudiaste esta semana, ¿cuál fue la idea que más te marcó? ¿Cómo cambias después de esta lección?

Resumen final

Una iglesia, un Señor

La iglesia de Corinto se dividía porque perdió de vista a Jesús. Cada vez que tú y yo nos enfocamos más en los líderes que en Cristo, repetimos el mismo error. Pero la buena noticia es que podemos cambiar. Hoy mismo puedes elegir estar unido en Cristo, por encima de cualquier grupo, preferencia o persona. Ese es el llamado de esta lección. ¿Lo aceptas?